Derechos animales

La lucha contra el especismo y por la difusión del veganismo se enmarca en lo que se conoce como Movimiento por los derechos de los animales. Aunque a lo largo de la Historia ha habido diferentes acciones o pensamientos relativos a la situación de los animales (cabe destacar, por ejemplo, el movimiento antiviviseccionista en Inglaterra a finales del siglo XIX), es en la década de los 70 del pasado siglo cuando se forja el Movimiento actual.

A partir de entonces, se empiezan a publicar libros que tratan sobre la cuestión de la explotación animal y comienzan a surgir grupos de activistas en diferentes partes del mundo que pretenden denunciar la situación en la que se encuentran los animales utilizados por los humanos. Desde entonces, el Movimiento se ha diversificado tanto por lo que se entiende como Derechos de los animales, como por estrategias para su consecución y por fin último del mismo.

¿Qué se entiende por derechos de los animales?

En primer lugar hay que señalar que los derechos a los que nos referimos son derechos básicos y basados en la moral. Sería algo asimilable a la Declaración Universal de los Derechos Humanos1, donde se recogen una serie de principios fundamentales e inviolables independientemente de otro tipo de leyes. No se trata, por tanto, de derechos secundarios basados en la explotación a la que se someten a los animales (por ejemplo, derecho a un vehículo acondicionado en el traslado de ganado al matadero).

Una vez aclarado esto, nos encontramos con que estos derechos básicos difieren en función del autor que los defina. Así, mientras para Tom Reagan serían que los demás no son moralmente libres de hacernos daño o de interferir en nuestras libres elecciones, para Gary Francione sería el no ser considerado como propiedad de otro. Nosotros vamos a definirlos como derecho a la vida, a la libertad y a la integridad física y psíquica.

La obtención de estos derechos para los animales sería el resultado de ser consecuentes con nuestra moral, rechazar el especismo y adoptar un modo de vida vegano. Además, como se ha señalado al principio, estos derechos están basados en la moral; no están, por contra, basados en sentimientos subjetivos como son el amor o la compasión. El Movimiento por los derechos de los animales es un movimiento que persigue justicia.

Diferentes estrategias y fines

Como hemos comentado, el Movimiento por los derechos de los animales se encuentra diversificado en función de la estrategia que se haya adoptado para la consecución del fin o incluso de la naturaleza del fin en sí mismo. A continuación explicaremos las tres formas que usualmente más se dan, aunque no es raro encontrarse con combinaciones entre ellas

  • Corriente abolicionista
    Es la corriente cuya estrategia y fin son los más puros con respecto a lo aquí defendido sobre el especismo, los valores morales y el veganismo. Por lo tanto, persigue conseguir derechos básicos para los animales y abolir totalmente la explotación de los mismos. Se basa en la difusión del veganismo y en dar a conocer el especismo, por lo que no apoya ninguna legislación que suponga discriminación por especie. Tiende a centrarse más en la raíz de la cuestión (la explotación animal) que en detalles de la misma (cómo se lleva a cabo).
  • Corriente liberacionista
    Denominada así por seguir el ideario de Peter Singer, famoso por su libro Liberación Animal. El fin de esta corriente no es tanto la obtención de derechos básicos como la eliminación de toda forma de explotación que suponga un maltrato animal, pudiendo permanecer aquellas que en conjunto supongan un mayor beneficio para el animal que su no existencia (utilitarismo de preferencias). Defienden cualquier medida normativa que suponga un menor sufrimiento para los animales explotados, aunque fomente y normalice la explotación animal. Al contrario que la corriente abolicionista, se centra más en los detalles de la cuestión (cómo se realiza la explotación animal) que en ella en sí. Muchos partidarios de esta corriente reconocen como fin último la abolición de la explotación animal (usualmente se les denomina como nuevos bienestaristas).
  • Corriente bienestarista
    El fin de esta corriente es totalmente distinto al de las dos anteriores, dado que no busca terminar con la explotación animal sino evitar todo el sufrimiento que sea posible sin renunciar a los beneficios que se puedan obtener de la misma. No sería, por tanto, parte del Movimiento por los derechos de los animales pero usualmente se suele englobar ella misma en él, algunas veces por interés y otras por puro desconocimiento. La estrategia que sigue es la de modificaciones puntuales en las leyes que puedan aliviar parte del sufrimiento que padecen los animales. Puesto que esta misma estrategia sigue la corriente liberacionista, esto hace que muchas veces no sea fácil la distinción entre ambas corrientes, lo que conlleva perjuicios en cuanto al fin que persigue la segunda. Se centran únicamente en los detalles de la cuestión (en qué modo se produce la explotación animal).
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