Explotación animal para ocio

(En la galería puedes encontrar fotografías sobre la explotación animal para ocio)

Seguramente estemos ante el tipo de explotación más visible y que más rechazo produce en la sociedad, al menos en una buena parte de ella. Por desgracia muchas de las actividades recreativas en las que se cometen abusos, maltrato e incluso se mata a los animales, se encuentran arraigadas en la cultura de muchas sociedades. Vamos a explicar, brevemente, los campos más comunes.

Zoológicos y acuarios

(En la galería puedes encontrar fotografías sobre la explotación animal en zoológicos y acuarios)

Es bastante probable que, en algún momento de nuestra vida, hayamos asistido a uno de estos lugares, los cuales se promocionan alegando su papel en la educación, la investigación científica y la conservación de las especies. Lo que no nos solemos plantear es cual es la procedencia de los animales, cómo se les trata, en qué condiciones viven, etc.

Algunos de los animales nacen en cautividad, otros muchos son capturados en la naturaleza, tanto de manera legal como ilegal, porque no se reproducen fuera de ella. Sus vidas transcurren en jaulas o piscinas de tamaño reducido; no existen leyes que regulen las dimensiones del alojamiento, aunque sí suelen hacer mención a que se deben satisfacer las necesidades etológicas de cada especie. Sabiendo que, por ejemplo, un león en libertad dispondría de un territorio de entre 20 y 400 kilómetros cuadrados, no hace falta decir que esta medida no es viable.

En estado salvaje, los animales mantienen estructuras sociales con otros individuos de su especie, las cuales son muy importantes para su desarrollo y supervivencia; todas ellas se ven rotas al ser aislados de su entorno. Las condiciones de cautiverio a las que son sometidos les inducen a enfermedades psicológicas, llegando a mostrar comportamientos similares a los descritos en animales explotados en granjas.

Circos

(En la galería puedes encontrar fotografías sobre la explotación animal en circos)

Los animales usados en los circos suelen tener una procedencia similar a los de los zoológicos. En este caso, además, se les obliga a vivir de continuo en diminutas jaulas y su uso como herramienta de trabajo al servicio del hombre es más claro. Son adiestrados a base de maltratos: latigazos, descargas eléctricas y todo tipo de agresiones físicas. También es frecuente privarles de comida para que el único modo de obtenerla sea a través de la realización de "trucos" ante los espectadores y, de paso, frenar su agresividad.

Cada vez es más frecuente que zoológicos y acuarios realicen también espectáculos de tipo cirquenses en sus instalaciones. Para lograr que los animales obedezcan utilizan las mismas técnicas que los domadores de circos.

Festejos

(En la galería puedes encontrar fotografías sobre la explotación animal en festejos)

Son muchas las fiestas populares que se basan en el empleo de animales: la matanza del cerdo, la fiesta del cordero, la tauromaquia, etc. Son justificadas, normalmente, por su carácter tradicional. Esto es considerado incluso por la legislación, donde muchas veces se excluye de la mínima protección animal que brinda a los animales que participan en ellas.

En general, los animales son torturados en ellos, en la mayoría de los casos hasta su muerte, pudiendo ser a manos de varias personas o una sola, con armas o sin ellas, y, normalmente, ante un público.

Uno de los más conocidos es el torneo del "Toro de la Vega", realizado en Tordesillas (Valladolid). En él, un toro es liberado en el pueblo y los participantes lo conducen mediante gritos, silbidos y empujones; en definitiva, provocándolo y asustándolo, hasta un campo donde se le clavan lanzas hasta que es "vencido" y cae, momento en el que se le mata. Los lanceadores pueden ir a pie o montados en caballos, los cuales además sufren estrés y muchas veces se lesionan. Al toro se le cortan los testículos y el rabo, y se le otorgan al proclamado vencedor del torneo, para que los cuelgue de su lanza.

Caza y pesca

(En la galería puedes encontrar fotografías sobre la explotación animal de caza)

Están consideradas como aficiones y puede practicarse de forma libre o mediante batidas, torneos, etc. El fin es, mediante el uso de diferentes armas y/o utensilios, atrapar y dar muerte a diversos animales salvajes, aunque en algunos casos se trata de animales nacidos en cautividad y criados con el fin de servir como trofeo.

En el caso de la caza, los animales son perseguidos, bien por los propios cazadores o por perros que conducen a los animales hasta los cazadores. En muchos casos se hace uso de reclamos, atrayentes, señuelos, trampas como cepos, redes, jaulas, etc. Los perros usados son igualmente explotados; se les mantiene en pequeños recintos y en ayuno para aumentar sus instintos depredadores. Una vez finalizada la temporada de caza suelen ser sacrificados (ahorcados, ahogados, de un tiro, etc) por dejar de ser rentables. Los animales que son objetivo de los cazadores se ven perseguidos y acorralados; en muchas ocasiones no mueren inmediatamente sino tras una larga agonía por las heridas producidas.

En la pesca el fin no es muy diferente; se emplean diferentes cebos (algunos de ellos son animales vivos) para que los peces los confundan con una presa y al morderlos queden clavados en un anzuelo. Tras haber "picado" son sacados del agua, donde mueren por asfixia, decapitados o de un fuerte golpe en la cabeza.

Estas prácticas suelen justificarse muchas veces como de carácter ecológico por el control de población de especies que llevan a cabo. Pero lo cierto es que quien las realiza lo hace por puro placer.

Otros

Existen multitud de casos más donde los humanos explotamos a los animales por simple diversión.

Tenemos, por ejemplo, la hípica, donde en primer lugar el animal ha de ser domado para que acepte la sobrecarga sobre su lomo. Además, para que el animal obedezca en todo momento al humano, éste suele llevar espuelas que clavan en la piel del animal si es necesario. También se utilizan unas piezas de metal denominadas "bocados" que se meten en la mandíbula del animal y de las que puede tirar el jinete, lo que le causa un gran dolor. Si el caballo no resulta suficientemente rápido o dócil, o si es demasiado viejo o no rentable su manutención, será enviado al matadero. Muchos incluso fallecen por extenuación.

Otros casos serían las carreras de galgos, la compraventa de animales como mascotas, rodeos, etc.

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