Explotación animal para vestimenta

(En la galería puedes encontrar fotografías sobre la explotación animal para vestimenta)

La explotación de los animales para la confección de prendas de vestir es, seguramente, el tipo de explotación que menos justificación posible tiene, dada la abundancia de alternativas existente, tanto en fibras vegetales (algodón, lino, etc), sintéticas (derivados del petróleo) como artificiales (obtenida de celulosa o proteínas vegetales).

Pieles

(En la galería puedes encontrar fotografías sobre la explotación animal por pieles)

El uso de las pieles de los animales es casi tan antiguo como el consumo de su carne. Es probable que, al hablar de pieles, nos venga a la mente la imagen de un abrigo hecho con visones, pero no tenemos que olvidar que el cuero también es piel; y los animales sufren igualmente la explotación, independientemente de que su piel tenga pelo corto y áspero o un pelo largo y suave.

Pieles con pelo

Se usan animales cuyo pelo es especialmente vistoso. Entre los más utilizados están el visón americano, las chinchillas y los zorros. Aunque su uso principal es en abrigos, también se puede encontrar en muchas otras prendas. Suelen generar un fuerte rechazo en la sociedad por su uso como elemento de ostentación. Para fabricar un abrigo de piel se necesitan, según la especie, 60 visones, 42 zorros, 8 focas, 20 nutrias, 40 mapaches, etc.

Los animales son criados en granjas peleteras con el único fin de obtener su piel. Viven solos o en parejas, en jaulas minúsculas; la mayoría desarrolla problemas neurológicos asociados a este hacinamiento, igual que sucede en otro tipo de explotaciones: comportamientos estereotipados como moverse de un lado a otro de la jaula de forma continua y canibalismo. Animales como el visón, que en libertad pasarían una gran parte de su vida en el agua, no entrarán nunca en contacto con ella, salvo para beber.

Para conservar su piel intacta, no se les puede matar como al resto de animales explotados, se utilizan varios métodos. Estos son los más comunes:

  • Exposición al monóxido o dióxido de carbono
    Los animales son introducidos en una cámara donde se les expone a dichos gases. La pérdida de consciencia (como sucede en otros animales como los cerdos) no sucede de forma inmediata y provoca irritación de la mucosa nasal, sensación de asfixia, etc. Los animales que no llegan a morir por asfixia pueden retornar a la consciencia mientras son despellejados.
  • Electrocución
    Se colocan electrodos en la boca y ano y se aplican descargas hasta que el animal muere electrocutado. Este tipo de método es frecuente en el caso de los zorros.

En ocasiones, en función de la especie y del país productor, los animales no son criados en granja sino cazados. Se captura a animales salvajes con lazos y cepos, quedando éstos atrapados en ellos durante días hasta que el cazador llega y los mata. Muchos mueren devorados por otros animales, al no poder huir; otros se amputan a mordiscos el miembro atrapado. Normalmente el objetivo son visones, zorros, castores, etc. Pero también, a causa de estas trampas, mueren muchos animales que no son de interés para la industria peletera. Es famoso el caso de las focas que se cazan en Canadá o en Groenlandia; el 80% de ellas tiene entre 12 días y el año de edad. Son apaleadas con unas mazas con clavos; a veces disparadas con rifles: Después, se les quita la piel, muchas veces permaneciendo aún vivas.

Por último, añadir que en Asia se comercializan pieles de perros y gatos, dado que allí su carne es consumida por humanos, por lo que aprovechan su bella piel. Mueren ahogados, colgados, estrangulados, etc. Su piel también se exporta a otros países donde está prohibida su venta, bajo un falso etiquetado.

Cuero

Se obtiene, generalmente, de los animales explotados para el consumo de su carne. La mayor parte proviene de vacas y terneros, pero también cerdos, cabras, etc. No hay que caer en el error de considerarlo como un subproducto de la industria ganadera y justificar su uso para evitar su desperdicio; el comercio de cuero puede generar hasta un 10% de los ingresos de estas explotaciones y, por tanto, su compra favorece la explotación.

Lana

(En la galería puedes encontrar fotografías sobre la explotación animal por lana)

A diferencia de las pieles, la lana no precisa matar al animal para obtenerla. Sin embargo, eso no significa que exista menor sufrimiento por parte de dicho animal. Las ovejas son criadas por su carne y la de sus hijos; se les esquila el pelo mediante procesos manuales o mecánicos, los cuales les provocan dolor, estrés y lesiones, pudiendo morir por el miedo o por la violencia del procedimiento. Quedando desprovistas de su pelo, padecen de frío, congelación y quemaduras. Al igual que el resto de animales explotados, cuando no son rentables se las envía al matadero.

Como la mayoría de los animales empleados por el hombre, son seleccionadas para que estos obtengan la máxima rentabilidad posible, creando razas de animales con graves problemas innatos. Las ovejas merinas, a consecuencia del aumento de piel, ésta forma pliegues y, cuando las ovejas orinan y defecan, las deyecciones se depositan en dichos pliegues. Los tábanos, buscando un lugar cálido y húmedo, ponen sus huevos en ellos, y las larvas se alimentan de las ovejas, pudiendo matarlas en pocos días. Para evitarlo, los ganaderos realizan cortes con un cuchillo en la zona perianal de las ovejas. A esto se le denomina "mulesing"; las heridas que tardan días en cicatrizar también son entrada de insectos e infecciones.

Seda

La seda es una fibra procedente del capullo de los comúnmente conocidos como gusanos de la seda, los cuales lo producen para que les sirva de protección durante su metamorfosis, es decir, se encierran en ellos. Los capullos se recolectan y se hierven, muriendo el gusano en el proceso.

Plumas

Normalmente de ganso o de pato, son subproductos procedentes de mataderos de aves. Se usan para relleno de colchones, nórdicos, almohadas, etc. Al igual que sucede con las pieles, aún siendo subproductos generan ganancias económicas; de hecho, su precio es mayor que el de los productos sintéticos, por lo tanto su compra también genera demanda.

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